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problem-orden-publico Orden Público

Con recurrencia se señala que en Puerto Carreño se vive en un “remanso de paz”. Esto porque por paz se entiende la mera acepción negativa de ausencia de la confrontación armada. Sin embargo, existe sí un conflicto sociopolítico en desarrollo y es evidente la presencia activa de la guerrilla en la región, hechos estos que alteran de facto el orden público.

El ejército hace presencia en la zona con destacamentos en La Primavera y en el corregimiento de Carimagua. Tiene además base en el Comando Especial del Oriente – CEO- La Fuerza Aérea en Marandúa. Por su parte, la Policía Nacional opera en Puerto Carreño y tiene puestos en varios municipios: Carreño, La Primavera, Santa Rosalía, Cumaribo y en el corregimiento de Casuarito. También se encuentra la Flotilla Fluvial de la Armada Nacional con sede en Puerto Carreño y una Base en Nueva Antioquia. El control del narcotráfico lo realiza la Policía Antinarcóticos con sede en San José del Guaviare; su labor está dirigida básicamente a la destrucción de pistas de aterrizaje y de laboratorios de procesamiento de coca.

En relación con el impacto social de la presencia de las Fuerzas Armadas en el municipio, las opiniones de autoridades y dirigentes difieren. Para la mayoría, la presencia de 600 hombres en el casco urbano de Puerto Carreño, la mayoría soldados o marineros rasos, genera una problemática en relación con la sexualidad irresponsable y abortos en la población femenina joven. La presencia de las Fuerzas Armadas ha significado para el municipio una oportunidad de desarrollo por ser un estímulo a la población porque generan una sensación de seguridad, han invertido en infraestructura, brindan oportunidades de empleo y adelantan trabajos sociales en beneficio de la ciudadanía. No obstante, algunos consideran que poco favorecen la economía del municipio, ya que todas las provisiones las traen de Bogotá, no consumen luz porque tienen planta propia, etc.; sin embargo, generan demanda de algunos productos básicos en el comercio local.

En el departamento confluyen varios factores de violencia. La zona comprendida entre los ríos Vichada y Guaviare es escenario de operaciones de las FARC; la ribera del río Meta y el límite con el Casanare es zona de operaciones del ELN. También hay presencia de grupos paramilitares provenientes del Meta y de Casanare, en Santa Rosalía y La Primavera. Se considera que la zona en sí misma no tiene una importancia estratégica más allá de la de servir de corredor de movilización hacia el interior del país vía río Meta.

Si bien no se han generado incidentes mayores que afecten a la población civil es previsible que en un futuro puedan presentarse connatos de violencia y hostigamientos e incluso combates que posiblemente generen procesos de desplazamiento forzado de la población, como se han dado en múltiples lugares de los Llanos Orientales.